Psicóloga para las crisis de pánico

Cuando el cuerpo se dispara sin aviso: entender la crisis y aprender a sostenerla

Si te dan crisis de pánico y temes que vuelvan, hay salida. Terapia eficaz para el pánico, online o presencial en Las Condes y Ñuñoa.

Llega de golpe: el corazón se acelera, falta el aire, el pecho se aprieta, te mareas y aparece un miedo enorme, a veces la sensación de que te vas a morir o a perder el control. Y después, aunque pase, queda algo casi peor: el miedo a que vuelva. Empiezas a evitar lugares, a estar pendiente del cuerpo, y la vida se va achicando.

Quiero decirte esto con claridad, porque ayuda saberlo: una crisis de pánico es una “falsa alarma” de tu cuerpo —la respuesta de alerta se activa sin que haya un peligro real—. Es intensísima, pero en sí misma no es peligrosa, y el trastorno de pánico es de los cuadros que mejor responden a la terapia. No estás en riesgo de “volverte loca” ni sola en esto.

Acá vamos a entender juntas qué te pasa y a darte herramientas concretas para que el pánico deje de mandar.

Cómo se manifiesta

Cómo es una crisis

Una crisis de pánico suele aparecer de forma súbita y llegar a su punto máximo en pocos minutos. Puede incluir:

El corazón disparado: palpitaciones o taquicardia, sudoración, temblor.

Falta de aire: sensación de ahogo, opresión o dolor en el pecho.

Mareo y sensaciones raras: náuseas, hormigueos, escalofríos o sofocos.

Miedo intenso: sensación de irrealidad, de perder el control o de morir.

Y entre crisis, lo que más desgasta: la preocupación anticipatoria (“¿y si me da otra vez?”) y la evitación de lugares o situaciones, que con el tiempo puede ir cerrando tu mundo (eso se llama agorafobia). Si te suena, es justo lo que la terapia trabaja —y con buenos resultados.

Cómo te acompaño

Un camino claro y con evidencia

El trabajo con crisis de pánico tiene un camino claro y con fuerte evidencia, que adapto a ti dentro de mi enfoque integrativo:

Jenny Cabello Palma, psicóloga clínica

Psicoeducación: entender la “falsa alarma” baja el miedo de inmediato. Saber qué pasa en tu cuerpo cambia todo.

Reestructurar el pensamiento catastrófico (“me va a dar un infarto”, “voy a perder el control”).

Exposición gradual a las sensaciones temidas para que tu cuerpo aprenda que no son peligrosas y reducir poco a poco la evitación.

Regulación y respiración, mindfulness y herramientas para sostener el momento de crisis.

“La gran mayoría de quienes trabajan el pánico deja de tener crisis o las reduce mucho.”

Qué esperar del proceso

Primero lo urgente, luego recuperar terreno

Empezamos por lo más urgente: entender qué te pasa y darte recursos para las crisis. Desde ahí, vamos enfrentando de forma progresiva y segura lo que hoy evitas.

Es un trabajo activo y respetuoso de tus tiempos; no se trata de exponerte a la fuerza, sino de acompañarte para que recuperes terreno a tu ritmo, sin promesas de cura ni plazos garantizados.

Preguntas frecuentes

Lo que más me preguntan

La crisis en sí no es dañina para tu salud. Eso sí: como los síntomas se parecen a los de un problema cardíaco, si tienes dolor de pecho y no estás segura de su origen, acude a urgencias para descartar una causa física.

Los síntomas suelen llegar a su punto máximo cerca de los 10 minutos y la crisis cede en pocos minutos (habitualmente entre 5 y 20). Se siente eterna, pero pasa.

No. El “miedo a perder el control” es uno de los síntomas de la propia crisis, no una señal de que vaya a ocurrir.

No siempre. La terapia (TCC) sola es eficaz y duradera; en algunos casos se combina con medicación indicada por un médico. Yo no receto, pero te oriento y derivo si corresponde.

Sí. Atiendo online y presencial en Las Condes y Ñuñoa. Emito boleta reembolsable (el monto depende de tu plan, Ley 21.331).

Si estás en crisis o con pensamientos de hacerte daño, pide ayuda ahora

Es gratis y confidencial. No esperes una hora de terapia.

*4141 Línea de Prevención del Suicidio (MINSAL), atendida por psicólogos/as, 24 horas, todos los días.
600 360 7777 Salud Responde (opción 2, salud mental).
131 SAMU, urgencia vital, o acude a un servicio de urgencia.

Importante: los síntomas de una crisis de pánico (dolor de pecho, falta de aire, palpitaciones) pueden parecerse a los de un problema físico. Si tienes dolor de pecho u otros síntomas y no estás segura de su origen, acude a un servicio de urgencia para descartar una causa médica.

Esta página informa y no reemplaza una evaluación médica ni la atención de urgencia.

Otras terapias

Quizá también te resuene

Ansiedad

Calmar la mente acelerada y volver a respirar, día a día.

Conoce más

Estrés laboral

Recuperar tus límites y tu energía cuando la pega te consume.

Conoce más

No tienes que vivir esperando la próxima crisis

Por Jenny Cabello Palma, psicóloga clínica · 17 años de experiencia · enfoque integrativo

Reg. Nacional de Prestadores N° [por completar]. Esta página informa y no reemplaza una evaluación médica ni la atención de urgencia.